ObservaTIC | Protecting Personal Data in the Digital Economy in Latin America
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Protecting Personal Data in the Digital Economy in Latin America

Fecha de inicio

03/02/2020

Fecha de finalizacion

05/10/2022

Participantes
Ana Laura Rivior
Maria Julia Morales
Resumen

En la economía de plataformas, servicios como bancos, farmacias y proveedores de celulares hacen un uso intensivo de los datos personales para configurar las reglas de intermediación dentro de las esferas comerciales específicas. La recopilación de datos ya no se usa solo para marketing dirigido o gestión de relaciones; se usa para gobernar patrones de interacciones en el mercado. Las leyes de protección de datos están emergiendo rápidamente en toda América Latina para proteger a los ciudadanos contra los posibles impactos de las prácticas comerciales de la plataforma. Pero es difícil estudiar la implementación de estas leyes, o su capacidad para proteger a las poblaciones vulnerables, porque carecemos de métodos para estudiar cómo la datificación afecta a las poblaciones locales. Este proyecto aborda estas inquietudes mediante el desarrollo y la aplicación de un conjunto de herramientas y técnicas para auditar el uso de datos personales por parte del sector privado y para producir hallazgos relevantes para las políticas sobre cómo la plataforma afecta la prestación de servicios en la región. El mismo se centra en identificar las percepciones y significados por parte de los ciudadanos del uso de sus datos personales desde el sector privado, construyendo herramientas de auditoría ciudadana que reflejen los valores de las comunidades locales y divulgando sus resultados con los responsables políticos con el fin de reflejar los clivajes resultantes de la investigación desde la perspectiva de los participantes. Los estudios de caso abordarán los diferentes servicios en en Chile, Colombia, Paraguay, Perú y Uruguay, Coordinada por el ObservaTIC.

Objetivos y metodologia

Se escogió una metodología, que basa su análisis en la teoría fundamentada, con momentos deductivos y momentos inductivos (Carrero, Soriano y Trinidad; 2012 pp 14-17) a partir del clustreo cualitativo de las afirmaciones de las personas participantes identificando su contrarreferencial en la Sociedad de la Información y el Conocimiento, bajo el entendido de que las narrativas a pesar de las posicionalidades diferenciales, representan clivajes comunes en un mundo globalizado e hiperconectado. Se destaca que el proceso de identificación de estas, y de reducción, fue más denso del inicialmente proyectado pero que habilitó una frontera no esperada por parte del equipo, haciendo dialogar la esfera de lo personal/privado, y lo social/público y sus erosiones, generando una suerte de decálogo o recomendaciones para los gestores públicos en la materia a sabiendas de la normativa que cada uno de los Estados ha singado. De dicha metodología se pudo identificar un total de 12 categorías y más de 23 variables, de las cuales muchas tienen cruces interesantes que obligaron a una supra-categoría a crear una interseccionalidad o convergencia de categorías.

Difusion

• Fue aceptado un resumen de artículo en un libro colectivo en el cual uno de sus editores será el Dr. Tracey P. Lauriault. Profesor asociado en Medios críticos y Big Data. Estudios de comunicación y medios de la Escuela de Periodismo y Comunicación de la Universidad de Carleton. Las autoras del artículo serán Katherine Reilly, Ana Laura Rivoir y María Julia Morales. Su publicación está prevista para el 1er semestre de 2023. • El 21 de abril de 2021 (dada la modificación del evento), se presentó la ponencia "Auditoría Ciudadana de Datos (CAD): Los retos de la alfabetización de datos en una economía de plataformas" en la Mesa 36. Innovación, Comunicación y Apropiación de Tecnologías en América Latina en la XVIII edición de ESOCITE-LALICS, con Katherine Reilly, Ana Laura Rivoir y María Julia Morales como panelistas principales del proyecto. Programa disponible en: https://www.lalics.org/congreso_esocite_lalics/wp-content/uploads/2021/04/Progrma_final_ponentes_Esocite_Lalics.pdf • En el mes de julio Katherine Reilly realizó una ponencia en 4th Data Power Conference titulada Situated Data Values and Global Regulatory Trends presentando las conclusiones del presente proyecto y la necesidad de considerar nuevas formas de gobernanza que consideren los procesos de cambio societales y democratizar los procesos. Por mayor inforación dirigirse a: http://datapowerconference.org/data-power-2022/programme/ • Se contactaron desde la Red de investigadores de apropiación de tecnologías (RIAT) para que se realizara la presentación del Proyecto, dado que se presentaba en un panel donde estaban organizaciones de la sociedad civil, se entendió pertinente que quien lo hiciera fuera alguna de las organizaciones. La presentación fue realizada por Daniela Salas de Hiperderecho el 22 de octubre de 2021. El programa del evento se encuentra en: https://encuentro2021.apropiaciondetecnologias.com/programa/. • Se aprobó la propuesta de ponencia para el Grupo de Trabajo 01 Ciencias, Innovación y Tecnologías Digitales, en el XXXIII Congreso de la Asociación Latinoamericana de Sociología, denominada “Valorando Datos: Metodologías Comunitarias para Producir Perspectivas Ciudadanas. Hallazgos desde 5 estudios de caso, con distintos colectivos, en América Latina (AL)”. Resumen disponible en: https://alas2022.opc.uy/es/programa/extendido/merida-cephcis/610 por parte de María Julia Morales; Ana Rivoir, Carolina Carretero y Ramiro Liesegang. • Durante el mismo evento y grupo de trabajo se participó en el panel “Ciudadanía digital: desigualdad y derechos en la América Latina de la post-pandemia” con la presentación “Auditoría ciudadana para la plataformización: de un enfoque "técnico/legalista" a un enfoque "personal/comunitario" por parte de María Julia Morales Resumen del panel disponible en: https://alas2022.opc.uy/es/programa/extendido/paneles/2022-08-16 • María Julia Morales realizó la ponencia “Auditoría Ciudadana de Datos – Procesos de co-construcción de conocimiento con las organizaciones sociales y/o colectivos involucrados” en el grupo 4. Ciencia, tecnología y sociedad: desafíos del conocimiento y la evaluación en la 9ª Conferencia Latinoamericana y Caribeña de Ciencias Sociales por parte del mismo equipo de trabajo. Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=sAerTd9jW_w

Conclusiones finales

La economía de plataforma reorienta los discursos, normativas y modifica el sistema de intereses de los actores. En la sociedad en red las plataformas estructuran la actividad económica y funcionan como principio organizador del capitalismo de la información (Bernis y Guin de la aplicación de una metodología innovadora, que articula un pilotaje de nsburg, 2019). Estas crean marcos digitales, regulan las interacciones sociales, las pautas sociales y el flujo de la información (Cohen, 2017; Kenny y Zysman, 2016). A partir de auditorías ciudadanas centradas en los sentimientos de las personas en espacios datificados, trascendiendo las epistemes clásicas de las auditorías en materias de gestión de datos personales relacionados a la cesión, almacenamiento y gestión de estos; se logró evidenciar, desde contextos y grupos diferenciales las convergencias narrativas del Sur Global, que se presentan en el presente reporte. Se identificaron implicaciones en materia de derechos, necesidades en diversos niveles de agregación tendientes a construir espacios de ciudadanía digital y cómo los procesos de alfabetización y la adquisición de competencias digitales adquieren un rol sustantivo. La pandemia ha visibilizado, e incluso profundizado las desigualdades en esta “sociedad de datos”, normalizando aún más los procesos de surveillance (Raffaghelli, 2021). La investigación muestra cómo la interacción entre la datificación y la pandemia se ha visto acelerada, y afecta de manera significativa la vida en sociedad. Más aún estos procesos ocurren muchas veces sin un consentimiento validado racionalmente por parte de las personas propietarias de los datos (Méndez y Botti, 2021), obteniendo beneficios magros o no deseados tanto para las personas como para la sociedad en su conjunto Las personas no reconocen de forma clara los mecanismos de vigilancia existentes entre su cesión de datos y los procesos de la ciencia de los datos, donde cada vez más rápido se procesan y se colectan estos (Méndez y Botti, 2021). Incluso sostienen que los espacios de reclamación de las entidades privadas no son efectivos o inoperantes en algunos casos, siendo funcionales al vigilantismo en detrimento de sus derechos. Son brumosas los límites entre lo contextual y lo común. En el contexto de pandemia las brechas se vieron intensificadas/profundizadas, los límites entre lo público y lo privado se erosionan a partir de relaciones diádicas donde existe una ausencia de linealidad. Actualmente, las personas sumergidas en la era del Big Data, adoptan racionalidades algorítmicas, que se encuentran bajo el velo de estructuras epistémicas colonialistas, fragmentarias y mutilantes, invisibilizando a grandes colectivos. Manipulan con fines comunitarios y crean ideas de “justicia social” que invisibiliza aún más a los márgenes (Milan y Trere, 2020a). Se reconocen cambios en la racionalidad. Existen nuevas modalidades de lo “digital”, nuevos mapas interpretativos, nuevas reglas para comprender el mundo. La pandemia ha normalizado los datos como parte de procesos cotidianos manifestando posicionamientos-otros, donde confluyen nuevas perspectivas, narrativas, estrategias. La necesidad de navegar en los sistemas en el contexto de confinamiento redunda implicaciones para las experiencias de seguridad, privacidad, etc. De hecho, ha sacado a la luz las desigualdades existentes. En un mundo cada vez más cambiante, las personas que se encontraban en situaciones de vulnerabilidad se vuelven más proclives a vivenciar la biopolítica digital (Qureshi, 2021). A pesar de identificar patrones comunes, la sectorialidad sigue determinando experiencias diferenciales. La datificación se realiza de forma compleja y en relación con otros procesos anteriores de la SIC como la informacionalización, la digitalización, etc. Las corporaciones, en contextos globalizados, y ante ausencia de marcos de protección de datos, se valen de los vacíos normativos, menoscabando los derechos de las personas. Desde el Sur Global se generan estrategias innovadoras, donde los “desempoderados” consiguen mecanismos de solidaridad que mitigan, de forma parcial, los efectos negativos de la exclusión y la invisibilidad en las narrativas pandémicas basadas en los números y en la universalización de las narrativas y problemáticas (Milan y Trere, 2020b). Las personas poseen proyecciones respecto a realidades asociadas: los datos, lo particular y lo común, mundos digitales y transaccionales. Estas relaciones son complejas, se encuentran en disputa y en general son duales y binarias; existiendo un margen de encuadre cognitivo las experiencias vitales, sociales y culturales, siendo lo situado otro factor sustantivo en la red de relaciones. Se reconoce la necesidad de establecer garantías o sistemas de recompensas de un sistema instaurado dados los bajos niveles de agencia plausibles, sin desmedro de las estrategias desplegadas con miras a “puentear” las plataformas. Los procesos acelerados, los usos indebidos y los sesgos de datos acarreados generan escisiones en los discursos sociales y en la interacción social en espacios digitalizados (Nguyen, 2021). Traspolando los hallazgos de las posiciones de las personas jóvenes ante el aumento de la digitalización, se puede tomar una actitud del sentido común: no existe forma de protección; cínica: es difícil entender el algoritmo y así está estructurado; la más radical o preservar todos los datos (o eliminarlos), sin desmedro de las posiciones, es central crear pedagogías críticas que permitan recodificacmientos efectivos para crear hechos culturales que permitan coexistir de una manera saludable en estos contextos (Xiaoming, 2022). Se reconocen las tensiones entre educarse para funcionar en la realidad que las personas vivencian y producir conocimiento crítico para efectuar cambio. Representa un reto no menor aumentar los procesos de alfabetización en materia de datos, aumentando las capacidades individuales en escenarios constantes de transformación digital (Nguyen, 2021). La emergencia sanitaria COVID-19 ha puesto sobre la mesa la necesidad de discutir estos tópicos, resultando sustantivo ampliar los espacios que permitan profundizar las competencias para el SXXI ya que no basta solo con las habilidades instrumentales digitales para que las personas se encuentren efectivamente incluidas. La pandemia ha denotado la necesidad de profundizar los espacios donde se profundicen aquellas fundamentales, las cuales habilitan las competencias necesarias para una efectiva participación desde el espíritu crítico, que permiten utilizar el mundo virtual de manera reflexiva y participativa reconociendo cada uno de los actos y decidiendo conforme a las consecuencias subyacentes (UNESCO, 2021). No obstante, en contextos donde los procesos de informatización se han visto profundizados, la capacidad de presentarse o auto presentarse por las personas se complejiza, más aún en un escenario donde constantemente se recopilan datos en entornos digitalizados afectando la capacidad del ejercicio efectivo de ciudadanías digitales, de espacios de empoderamiento y efectiva democratización (Hintz et al, 2017). Esta investigación permitió visualizar no solo el contingente de nuevas necesidades o virajes en las mismas, como los procesos se han acelerado, sino como también el enfoque que tiende a tomarse desde los estados nacionales suele centrarse distan en las narrativas de aquellos aspectos que son enfatizados por las personas. Existiendo códigos diferentes y siendo necesario espacios donde los procesos de alfabetización ciudadana permitan un habitar dicho espacio pudiendo desentrañar algunos mensajes que por usos y costumbres terminan siendo invisibilizados o naturalizados de “lo digital”. Asimismo, a pesar de la diversidad de las trayectorias de las personas, localidades y afiliaciones locales, asociativas y trayectorias vitales de las personas participantes, todas expresan una naturalización del habitar el mundo digital en el marco de la Sociedad de la Información y el Conocimiento. En este sentido, a pesar de que se identificaron gradientes diferenciales al valorar sus beneficios anidados, no se identificaron discursividades tecnofóbicas pero sí visiones condicionales a la hora de vincularse con las plataformas en la sociedad en red, más aún en un contexto de pandemia donde un factor externo propulsó inexorablemente a deber modificar ciertos comportamientos asociados al acceso de servicios y/o consumo mediatizadas por estas. En este marco, el usar medios virtuales de manera más masiva habilitó a algunas de ellas a identificar los flujos de datos que tranzaban con las empresas cotidianamente, invisibilizadas en virtud de los mecanismos dialógicos o de la mixtura presencialidad-virtualidad. Para muchas de ellas, la interacción con un teléfono, tableta, celular o computadora deshumaniza la interacción y no garantiza la confianza necesaria que acarrea el contacto “con la otra persona”, reivindicando la necesidad de, a pesar de las ventajas anidadas tales como la eficiencia, menores tiempos, etc., la humanización de la interacción a partir del contacto vis a vis es sustantivo para poder sentirse en un espacio seguro a la hora de utilizar servicios a través de plataformas. Recomendaciones La legislación referente a protección de los datos personales comenzó a desarrollarse desde los setenta, relacionado al avance de las tecnologías en la sociedad de la información y su ampliación. Ante su progresividad comenzó una profundización en la materia, particularmente con miras a brindar protección a los datos de las personas y el tratamiento de estos, extendiéndose del sector público al sector privado. El debate referido a la reglamentación en los Estados Nacionales respecto al manejo de los datos personales y sus alcances en un mundo global, digital, se ha centrado desde una mirada del derecho, preocupándose por la seguridad y privacidad de los datos sensibles y su resguardo, buscando reglamentar el uso que las empresas privadas hacen de los mismos y en un intento por controlar dicho uso. Sin embargo, la exponencial expansión de las tecnologías digitales y la emergencia de Internet de las cosas, el bigdata, etc., ha significado una tarea compleja para los gobiernos y casi imposible de realizar para los ciudadanos globales. Aún así, el Reglamento General de Protección de Datos (GDPR) de la Unión Europea y los principios que este establece, representó un clivaje en materia de reglamentación al unificar la misma a partir de 99 artículos definiciones, bases legales, principios, mecanismos para el almacenamiento, procesamiento, responsabilidades, mecanismos de seguridad, consentimiento, etc.; generando en la región diversos debates en la materia y normativa que toma dicha esencia y se adapta a las realidades de cada uno de los Estados, aplicando tanto a los archivos físicos como al manejo digital. A pesar de los esfuerzos nacionales, aún es un pendiente generar una normativa común que permita no solo generar un referencial en materia de protección, gestión y manejo de datos, sino que habilite mejores niveles de cumplimiento, control e incluso reclamación/amparo por parte de las comunidades. La ausencia de un espacio único de integración regional, sino de múltiples espacios de participación parcial en materia económica y comercial tales como el MERCOSUR, CAN, ALADI, CARICOM, etc., genera algunas barreras, sumado a que desde 1996 comienza en la Organización de Estados Americanos (OEA) está el proceso de discusión de la Ley Modelo Interamericana sobre Protección de Datos Personales, generando algunas directrices parciales, más no un modelo de aplicabilidad general. El acelerado avance de las tecnologías, y el letargo en los avances normativos, representa un potencial desamparo para las personas en el goce de sus derechos, siendo necesario establecer una protección integral y holística que permita una tutela efectiva de su información; así como un sistema político lo suficientemente flexible como para poder actualizarse y adecuar a los progresos en I+D, incluso por fuera de las fronteras de los estados nacionales. Hoy, no se reconoce un modelo latinoamericanista, sino una suerte de regulaciones fragmentarias o con niveles de alcance parcial conforme a el país que se visualice, la maduración de los procesos democráticos, su alcance o robustecimiento trascendiendo lo general y disponiendo normativa particular, incluso generando mecanismos anticipatorios de vulneraciones de derechos (como es el caso de potenciales identificaciones apostando a ser prospectivos con los desarrollos tecnológicos como es el caso de la biometría). En un contexto datificado, el desarrollar un modelo regional no garantiza que se contemplen las necesidades nacionales/locales, sino que permitiría avanzar en un nivel macro en consensos que contemplen nuevas aristas y se establezcan compromisos que redunden en poner en el centro a las personas y a sus necesidades. Los gobiernos deben aumentar los esfuerzos en sociedades datificadas para controlar y maximizar el conocimiento de las poblaciones para que las personas puedan tener un pleno goce de sus derechos humanos, incluyendo los digitales, reconociendo los trade - off del avance constante de las TIC sobre todos los espacios de la vida No existe una receta ni un decálogo único, sino que este ha de ser adaptado a cada realidad para superar de mejor manera las tensiones y dificultades. Se identifican algunas líneas de acción que resultan pertinentes a desarrollar para poder profundizar los espacios donde se contemplen las percepciones de las personas y garanticen que se desarrollen espacios de democracia deliberativa donde se arriben consensos respecto a los alcances de las normativas; espacios de alfabetización en datos y de datos personales; campañas de sensibilización, el reconocimiento por parte de los agentes del estado y del Tercer Sector que los espacios mediatizados/plataformizados no exime la necesidad de las personas del encuentro como forma no solo de socialización sino de establecer garantías; exhortar a las empresas a una verdadera transparencia del data managment y data building; garantizar que se sienten las condiciones para un efectivo ejercicio de la ciudadanía y bienestar digital, entre otros. Es sustantivo generar mayores escenarios de dotar a las personas de habilidades y competencias para el uso y gestión de sus datos personales que habiliten un pleno goce de sus derechos en escenarios cada vez más volátiles y cambiantes.